Vaya si hace tiempo que no le meto mano a esto. Ya no sé ni si me acordaré de cómo va, y por supuesto mi prosa habrá muerto un poco. La música me sigue acompañando día tras día, y ahí muchísimas canciones que me han rozado el alma, que me han transmitido algo, con o sin palabras, y esta vez fueron los Che Sudaka quienes lo hicieron. En concreto con su directo en Budapest, 1111, bajo mi punto de vista transmiten mucho más en vivo que en estudio. Y esta canción es tu toda una lección de vida, una melodía que invita a mirar al mar fijamente, a escuchar las olas, a observar despacito la nada y el todo a la vez, a sentir la sangre recorriendo tu cuerpo, a comprobar cómo hierve bajo un sol abrasador y cómo automáticamente tus pies corren hacia el océano, dentro del agua, poco a poco te sumerges hasta la campanilla y arremetes en un pogo irremediable contra las olas. El hilo conductor de esta preciosidad:
"Serás feliz"
